galletas gourmet

Sin categoría

Galletas y chocolate, lo mejor de la vida.

22 Nov , 2017  

¿Quién no ama las una ricas galletas gourmet acompañadas de un chocolate caliente? No conozco a nadie que diga que no a esta rica combinación, sobre todo si el clima nos regala un día lluvioso y no tenemos que salir de nuestra casa.

Esta dupla me dio uno de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia; un domingo con mis padres, yo tendría unos 5 años y faltaba poco para el Día de Reyes. Fuera estaba lloviendo a cántaros y mi papá era un foco de infección, con una ligera gripe, pidiéndole a mi madre que por favor lo consintiera.

Así que ahí estábamos mi papá y yo sentados en el sillón de la sala en pijama, sin peinar y -al menos él- con unas ojeras que le llegaban a la punta de nariz. Mientras mi mamá, también en pijama, estaba en la cocina haciéndonos una bebida con el rico Chocolate Abuelita y nos preparaba unas galletas de fudge de chocolate.

La casa olió a chocolate durante todo el día porque mi mamá derritió el chocolate junto con la mantequilla a baño María. A la mezcla que hizo le agregó trocitos de chocolate negro y los trocitos de chocolate blanco, omitiendo la nuez, porque a mí me daba flojera masticar cosas duras. Antes de meter todo al horno, con la ayuda de una cuchara formó bolitas -que se me hicieron muy graciosas- del mismo tamaño y de las que me robe una para comerla cruda.

Cuando por fin estuvieron lista, ni mi papá ni yo resistimos probarlas, pero sólo logramos quemarnos la boca y que mi mamá se burlará de nosotros. Fue un día perfecto, los tres tomando chocolates y comimos galletas caseras, mientras veíamos la televisión -seguramente una película de princesas-.

Sin embargo, hoy tener día así es más difícil, todo siempre va tan rápido que hay pocos momentos especiales y lo que llegas a tener son cortos. Muchas veces me gustaría volver a ese tiempo donde todo era tranquilidad y paz.

Por suerte para mí, hace poco mientras tomaba mi café matutino, en uno de esos días en los que parece que el infierno se congelará, pobre unas deliciosas galletas Otela, que me llevaron a mi recuerdo de la niñez y me sentí de nuevo como esa niña de cinco años en el sillón con mi mamá y mi papá.

¿Qué recuerdo entrañable guardas en tu memoria? Cuéntame en los comentarios y no olvides dar MANITA ARRIBA y COMPARTIR.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *